21 ago. 2011

EL CORO CON EL PAPA EN EL ESCENARIO DE CUATRO VIENTOS. MADRID JMJ2011



 habéis resistido la lluvia».

«Buenas noches. Que descanséis bien. Gracias por el sacrificio que estáis haciendo.
Nos vemos mañana si Dios quiere. Os espero a todos».
Estaba conmovido, y orgulloso del temple de tantos
 chicos y chicas bajo la adversidad:
«Os doy las gracias por el maravilloso ejemplo que habéis dado».

El Coro en la Vigilia del Papa

   A las 3 de la mañana del 20 de Agosto el Coro Rociero Paz y Esperanza de Villa del Río partía a Madrid. Acudía a la llamada de la organización de las JMJ2011, la Vigilia de Cuatro Vientos se cerraría con la Salve Rociera. Todo un regalazo para nuesttro Coro. Tras recoger las acreditaciones en la Ventas accedimos pasando un cordón de seguridad impresionante a la base aérea. En unos momentos el Coro pisaba las tablas del escenario gigante de Cuatro Vientos.

Acreditación del autobus

 
Acreditaciones de los componentes del coro


En torno a las 9 de la mañana comenzaba la prueba de megafonía, el encargado nos dijo: "Sois afortunados por estar aqui, y además en el escenario, tan cerca del Papa". Aún no podíamos suponer los momentos y las vivencias de una noche en la que pasamos por todos los estados posibles de ánimo. 

El Coro bajo "el árbol de la Fe" tras en ensayo de megafonía

Desde el escenario por la mañana

Disfrutando del buen ambiente


   Tras las pruebas de sonido y habiéndonos sitiuado en los camerinos marchamos a disfrutar de la llegada de los peregrinos. ¡¡¡Cuanta fe, cuanta vida, cuanto sacrificio¡¡¡ Hay quien pueden pensar que alli se va como a un botellón, y están muy equivocados. El cerca de 2 millones de peregrinos demostraron que alli se va por sus creencias y por su afecto al Santo Padre, soportaron 40 grados de temperatura a plenos sol y posterioremente la inesperada tormenta.


Quique y Juan en el escenario.

El Coro en las tablas del escenario de Cuatro Vientos

   Ya por la tarde, vimos actuar a multitud de grupos con un calidad humana y musical extraordinaria. Llegaba el momento, y una hora antes de que el Papa accediera al recinto el Coro se vestia para la ocasión, ellas con bata verde y flecos con los colores de la bandera vaticana.


   Resulta dificil explicar esos minutos en los que uno accede al escenario y se asoma ante esa marea humana. Y llegarón los Principes de Asturias, y unos instantes despues, entre una ovación ensordecedora el Papa Benedicto XVI.

Vista aérea de Cuatro Vientos el 20 de Agosto de 2011



Algunos componetes del coro antes de salir a la Vigilia

  Entre aplausos y vivas al Papa, empezó a cubrirse el cielo y justo en el momento de las lecturas comenzó un tremendo aguacero y un viento huracanado que no logró aplacar el entusiasmo de los jóvenes. Nos indicaron que se desalojara el escenario, y empapados asi lo hicimos. Algunas de las pantallas se volcaron, incluso los bomberos acudieron a descolgar unas lonas que se habían soltado justo encima del Papa, por lo que tambien abandonó por un instante el escenario. Las sillas volaban y el agua arreciaba contra el imponente telón artificial.


   Tras unos momentos en el vestuario rezamos para que dejase de llover como el Papa nos había pedido. Interpretamos la Salve para todas las personas que allí estaban.  Tras una breve pausa de la lluvia, volvimos a situarnos. Vivimos el mudismo y la oración de dos millones de jovenes ante las Custodia de Arfe de la Catedral Toledana, impregnados del incienso y los cantos eucarísticos.



   Pero el agua no daba tregua, de nuevos los paraguas, el viento... Nos preguntaron si el Coro cantaba si estaba lloviendo, y la contestación fue clara: " contra viento y marea". Bajo los paraguas el coro se preparó, pero el agua arreciaba más aún y los técnicos de sonido no podian conectar la megafonía por seguridad.


   Asi, que si ella y con al cariño y el fervor de los peregrinos, de los obispos presentes entonamos las Salve Rociera, que no salió por megafonía al exterior, pero si caló en los corazones de la multitud que se agolpó al lado del Coro. Pidieron más y cantamos el Padrenuestro. Todo ello desde la emoción, las lágrimas, la alegria, la pena y el cansancio de un dia frustado por esa lluvia. 


   Tras hacernos unas fotografias en el escenario el Coro bajó al vestuario. Fuimos recibidos con un gran aplauso, por las personas que alli estaban; sacerdotes, obispos, voluntarios y encargados de organización que expresaban su cariño y su tristeza, pero a la vez su ánimo.



   Abandonamos Cuatro Vientos en torno a las doce y cuarto de la noche, exhaustos, pero orgullosos de haber llevado el nombre de Villa del Río a todos los presentes. Emocionados y felices por haber estado tan cerca del Santo Padre. Resucitados por el espiritu de los jóvenes del mundo que han dado testimonio de fe.


   Gracias a Villa del Río y a todos nuestros amigos que nos están apoyando en todo momento.

¡VIVA EL PAPA¡


Transcribimos el articulo del periódico ESTRELLADIGITAL.ES

Gracias por la JMJ

DIEGO POOLE, Madrid. 21/08/2011
21:02 h.

   Acabo de llegar a mi casa, cansado pero muy contento de lo que he vivido estos días de la Jornada Mundial de la Juventud. He participado en todos los actos en los que he podido, incluido el encuentro con profesores en el Escorial. Durante la tarde del viernes estuve en Cuatro Vientos detrás del escenario, con las demás personas que actuaron antes de la venida del Papa –yo hice de payaso, aunque no me vio casi nadie, porque actué a las 15:00, pero ya lo pondré en mi web alegriadelpapa.net y ahí puede vivir el momento para mí más intenso y emocionante de estos días: el del vendaval. Los músicos y actores, junto con los voluntarios, que estábamos siguiendo los actos por una pantalla que nos había puesto la organización, en el momento en que soplaba el viento con más fuerza y arreciaba la lluvia, nos pusimos a rezar cogidos de la mano el Padrenuestro en voz alta. Luego, el coro rociero que estaba también allí metido –que no pudo cantar por el mal tiempo se puso a cantar la Salve Rociera, pidiendo a la Virgen para que amainara la tormenta. En ese momento metieron en nuestra sala la cruz de la JMJ, que por el viento se había caído sobre los obispos –a uno le hizo una brecha , y encendimos varias velas junto a la cruz tumbada, y seguimos rezando junto a la cruz. A todos nos sorprendió muchísimo la reacción de los jóvenes, que veíamos a través de las pantallas, cómo sonreían y rezaban en el peor momento de la tormenta.

   Además de esta vivencia de la tormenta, quiero contar otra anécdota que me impresionó profundamente. El viernes, poco antes del Vía Crucis fui al Parque del Retiro para ver los confesonarios, y sorprendido al ver la cantidad de gente que se estaba confesando, me animé y pregunté a una voluntaria si podía entrar en el recinto de los confesonarios. Me dijo que ya estaba cerrado, porque en breve iba a empezar el Vía Crucis de la Castellana. Pero –y esto es lo que me sorprendió la pequeña voluntaria no quiso dejarme marchar sin confesarme, y entonces agarrándome del brazo, me dijo “No se preocupe, que aquí, fuera del recinto se ha puesto un cura a confesar. Venga, que le llevo”. Estos voluntarios no eran sólo agentes del orden, ¡eran cómplices! de esta maravillosa movida espiritual que ha sido la JMJ, que no se me olvidará nunca.

DIEGO POOLE, Madrid. 21/08/2011
21:02 h.


Silencio: se reza

José Antonio Méndez. Alfa y Omega

...La tormenta amaina y comienza la Adoración del Santísimo. De pronto, la algarabía cesa por completo. Los corazones clavan los ojos en la custodia y absolutamente nadie dice una palabra. Dos millones de personas se arrodillan en silencio total, incluso quienes no ven las pantallas. Es sobrecogedor. Cristo está aquí, ellos lo saben, y dos millones de jóvenes mantienen una silenciosa conversación con Jesús el Nazareno, presente en la Eucaristía. El coro rociero Paz y Esperanza no puede actuar, el Papa no puede terminar su discurso... Sólo Él, Cristo, es el protagonista. El que convoca. El que acude. Todo lo demás es secundario.

A lo largo de la noche, miles de peregrinos oran, se confiesan y se entregan a Dios en las carpas de adoración que la tormenta no ha desvencijado. Otros cantan y, los menos, consiguen dormir. Uno de nuestros amigos canadienses dice: Hemos sido probados en la fe. Tiene razón. En esta Jornada Mundial de la Juventud, la fe en Dios y en la Iglesia de los apóstoles del siglo XXI se ha puesto a prueba ante muchos tipos de tormentas. Y es firme.

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Fotografía:

Archivo del Coro, Álvaro Horcas, Leandro Lara, etc...

Nuestro Coro en la prensa:

EL CORO DE VILLA DEL RIO ACTUÓ EN LA EMBAJADA ESPAÑOLA Y CANTO UNA MISA EN SANTA MARIA LA MAYOR.

El Coro Rociero de la Paz y Esperanza triunfa en Roma.

La formación volverá a cantar en la capital italiana ante el Papa Juan Pablo II La Salve Rociera, fandangos y sevillanas emocionaron al público.

04/03/2003 REDACCION

El coro villarrense llevó la misa rociera al templo de Santa María la Mayor. EFE.

El coro rociero Nuestra Madre y Señora de la Paz y Esperanza, de Villa del Río, ha ofrecido en Roma un concierto y una misa rociera que hicieron derramar las lágrimas de los españoles y romanos, que no pudieron contener la emoción al escuchar, entre otras, la salve rociera. El concierto del coro villarrense se celebró este fin de semana en el Palacio de España, sede de la embajada española ante la Santa Sede y la misa rociera tuvo como escenario el monumental templo de Santa María La Mayor, una de las cuatro grandes basílicas de Roma.

Vivas a la Blanca Paloma, a España, a Andalucía en la festividad del 28 de febrero y a Villa del Río y "bravos" a los componentes del coro fueron incesantes en estas jornadas rocieras de Roma, en las que los españoles que viven aquí escuchando las canciones y músicas pudieron hacer el camino y peregrinar hasta El Rocío, aunque sólo fuera de manera virtual.

Y es que el coro que dirige Enrique Sánchez Collado y del que forman parte treinta jóvenes creó con sus sevillanas, fandangos y cantes populares un clima rociero que alcanzó la cima con la solemne misa rociera, en la que la salve cantada por Juan Francisco Calero Llorente puso un nudo en las gargantas de los cientos de españoles presentes, muchos de los cuales rompieron a llorar.

PROGRAMA LARGO

No fue sólo en la basílica, también en el concierto de la legación --que estuvo presidido por el embajador, Carlos Abella -- los pañuelos secaron las lágrimas de los presentes. El coro supo llegar a los presentes y no escatimó en cantos, ofreciendo un programa de varias horas.

Se narró la aparición de la Virgen, el camino de los romeros hacia la aldea almonteña, la noche en las marismas con la mirada puesta en la Señora, la llegada a la ermita, la procesión en el día de Pentecostés y el final de la romería. Fueron unas actuaciones "da fa venire i brividi" ("de las que te ponen los vellos de punta"), como afirmaron los italianos asistentes, que al igual que los españoles quedaron prendados de la desgarrada voz del solista Juan Francisco Calero Llorente y de Consolación Sánchez.

El grupo ofreció también temas de Semana Santa y el joven Calero volvió a emocionar con la famosa Saeta, de Antonio Machado, y Centinela, de Pascual González. Para mayor goce, el coro también interpretó fandangos y sevillanas, entre ellas Señora de Septiembre, dedicada a la Virgen de la Estrella.

El coro derramó alegría por toda Roma. Su actuación supo a poco, hasta el punto que ya se está trabajando para que vuelva a cantar a la capital italiana y, si es posible, también ante el Papa Juan Pablo II, al que no pudieron ver, pero que les regaló a cada uno un rosario bendecido.

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