28 oct. 2012

EL CORO MUY FELICITADO EN LA SABATINA DEL ROCÍO DE CÓRDOBA


A las 8 de la tarde comenzaba la SABATINA de la Hermandad del Rocío de Córdoba en su nueva sede, la Iglesia de San Pablo.

Por segunda vez, el Coro Paz y Esperanza de Villa del Río acudía a la llamada de la hermandad cordobesa para cantar, en este caso, la sabatina del mes de octubre. Para la ocasión se escogieron "temas fuertes del mundo rocíero"; La Aparición, La semilla rociera, Tán solo queda Ella, Tú, etc...

Tras concluir la Eucaristía, se rezó al Salve en la Capilla donde se encuentra el Simpecao y el Coro interpretó "Rocío" entre vivas y aplausos a la Blanca Paloma.  El sacerdote nos felicitó publicamente, al igual que muchos de los asistentes.

Despues, nos trasladamos a la Casa de Hermandad en el Granadal, donde disfutamos de buena compañía de nuestro amigo José Luis, encargado de la Casa de Hermandad en el Rocío y su esposa, asi como de otros miembros de la Junta de Gobierno.

El Coro desea agradecer la atención y el cariño con los que somos recibidos siempre en la Hermandad de Córdoba.

Fotografía:

Archivo del Coro, Álvaro Horcas, Leandro Lara, etc...

Nuestro Coro en la prensa:

EL CORO DE VILLA DEL RIO ACTUÓ EN LA EMBAJADA ESPAÑOLA Y CANTO UNA MISA EN SANTA MARIA LA MAYOR.

El Coro Rociero de la Paz y Esperanza triunfa en Roma.

La formación volverá a cantar en la capital italiana ante el Papa Juan Pablo II La Salve Rociera, fandangos y sevillanas emocionaron al público.

04/03/2003 REDACCION

El coro villarrense llevó la misa rociera al templo de Santa María la Mayor. EFE.

El coro rociero Nuestra Madre y Señora de la Paz y Esperanza, de Villa del Río, ha ofrecido en Roma un concierto y una misa rociera que hicieron derramar las lágrimas de los españoles y romanos, que no pudieron contener la emoción al escuchar, entre otras, la salve rociera. El concierto del coro villarrense se celebró este fin de semana en el Palacio de España, sede de la embajada española ante la Santa Sede y la misa rociera tuvo como escenario el monumental templo de Santa María La Mayor, una de las cuatro grandes basílicas de Roma.

Vivas a la Blanca Paloma, a España, a Andalucía en la festividad del 28 de febrero y a Villa del Río y "bravos" a los componentes del coro fueron incesantes en estas jornadas rocieras de Roma, en las que los españoles que viven aquí escuchando las canciones y músicas pudieron hacer el camino y peregrinar hasta El Rocío, aunque sólo fuera de manera virtual.

Y es que el coro que dirige Enrique Sánchez Collado y del que forman parte treinta jóvenes creó con sus sevillanas, fandangos y cantes populares un clima rociero que alcanzó la cima con la solemne misa rociera, en la que la salve cantada por Juan Francisco Calero Llorente puso un nudo en las gargantas de los cientos de españoles presentes, muchos de los cuales rompieron a llorar.

PROGRAMA LARGO

No fue sólo en la basílica, también en el concierto de la legación --que estuvo presidido por el embajador, Carlos Abella -- los pañuelos secaron las lágrimas de los presentes. El coro supo llegar a los presentes y no escatimó en cantos, ofreciendo un programa de varias horas.

Se narró la aparición de la Virgen, el camino de los romeros hacia la aldea almonteña, la noche en las marismas con la mirada puesta en la Señora, la llegada a la ermita, la procesión en el día de Pentecostés y el final de la romería. Fueron unas actuaciones "da fa venire i brividi" ("de las que te ponen los vellos de punta"), como afirmaron los italianos asistentes, que al igual que los españoles quedaron prendados de la desgarrada voz del solista Juan Francisco Calero Llorente y de Consolación Sánchez.

El grupo ofreció también temas de Semana Santa y el joven Calero volvió a emocionar con la famosa Saeta, de Antonio Machado, y Centinela, de Pascual González. Para mayor goce, el coro también interpretó fandangos y sevillanas, entre ellas Señora de Septiembre, dedicada a la Virgen de la Estrella.

El coro derramó alegría por toda Roma. Su actuación supo a poco, hasta el punto que ya se está trabajando para que vuelva a cantar a la capital italiana y, si es posible, también ante el Papa Juan Pablo II, al que no pudieron ver, pero que les regaló a cada uno un rosario bendecido.

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